Presenta un intenso color ámbar y desprende un aroma profundo y cautivador. En boca se muestra poderoso, seco y lleno de matices, con un perfil sofisticado en el que destacan la turba ahumada, la madera, el cuero y un toque salino que recuerda al yodo. Su final es largo y elegante, con un delicado eco a jerez que suaviza su intensidad.
Lagavulin 16 Años se distingue por sus notas especiadas, acompañadas de toques de té verde y un sutil aire marino. Su entrada en boca es seca, pero pronto da paso a una textura más suave y untuosa, culminando con un elegante matiz ahumado. En nariz predominan los aromas especiados, con la presencia característica de la turba ahumada, brea y un soplo de brisa costera. Se recomienda disfrutarlo en vaso bajo, con unas gotas de agua para realzar sus matices y saborear toda su complejidad.