Junto a la bodega se encuentra uno de los viñedos más antiguos del pago, cuidado durante décadas por Doroteo Rodero, padre de Paco. De esta pequeña parcela, se elabora un vino que refleja la historia y el profundo vínculo con el paisaje de Pedrosa de Duero.
El vino Doroteo destaca por su potencia, finura y rica complejidad, logrando un equilibrio poco común entre madurez y frescura, características propias de las cepas más antiguas y bien cuidadas. Proviene del majuelo Doroteo, ubicado en la finca Pago de los Capellanes, en Pedrosa de Duero. Estas vides de tempranillo, con más de 90 años de antigüedad, crecen en suelos franco-arcillosos cubiertos de gravas, muy pobres en nutrientes y de baja productividad. El vino pasa 36 meses en barricas de roble francés de 225 litros, de grano extra-fino, y otros 24 meses de afinación en botella.