Elaborado a partir de Oloroso (85%) y Pedro Ximénez (15%). Cada uno de ellos envejece por separado durante 8 años en Jerez de la Frontera.
Suave y dulce, con largo postgusto que recuerda a turrón. De final equilibrado con una acidez muy limpia. Homenaje al Capataz Andrés, que trabajó en Bodegas Lustau en los años 40 y 50.