Este vino se elabora únicamente con uva Palomino Fino, la principal variedad de la región de Jerez.
El viñedo, con 40 años de antigüedad, se poda mediante el sistema de "moflete", una técnica local para viñas más viejas que ya no soportan la poda tradicional. Esto, junto con la edad de las cepas, resulta en una producción limitada de unos 5.000 kg/Ha. El suelo es de albariza de Barajuelas, conocido por su estructura laminar de marga que recuerda a una baraja de cartas.
La vendimia se extiende casi dos meses, de principios de agosto a finales de septiembre. Los vendimiadores seleccionan racimos para diferentes vinos. Los primeros racimos, menos maduros, se usan para un vino blanco de alta acidez y baja graduación, llamado "Primera Suerte". A partir de septiembre, se seleccionan los racimos para los vinos "Palma", asoleándolos cuidadosamente en el suelo durante unas 6-7 horas.
La vinificación sigue el método tradicional para vinos "Palma": prensado suave, fermentación en botas de roble y clarificación en diciembre. La crianza biológica dura unos tres años y medio. La intención es reflejar la identidad del viñedo por encima de las características de la añada, resultando en un vino con carácter, calidez y volumen, en equilibrio con el suelo de Barajuelas.