Cepas viejas, de unos 80 años, de viñedos situados a 900 metros de altitud, trasladan toda su potencia a este vino con marcada presencia de fruta roja en boca. Una edición limitada de un vino que resume toda la fuerza y poder del Tempranillo en Ribera.
12 meses de crianza en barricas de roble francés.
De color rubí intenso, aromas marcados de frutos rojos y negros con toques de regaliz negro. Un vino carnoso, con final largo y un buen equilibrio entre la fruta y la acidez.