Raúl Moreno elabora este vino excepcional utilizando uvas Palomino provenientes de un clon ancestral de baja productividad. El proceso de vinificación es meticuloso y tradicional:
Las uvas se asolean por dos días y luego se pisan suavemente. La fermentación ocurre de manera natural en un Qvevri georgiano de 1.500 litros, donde los hollejos maceran durante 28 días con el sombrero sumergido sin intervención. Tras extraer el mosto sin prensar, el vino reposa seis meses sobre sus lías en Qvevris, seguido de otros seis meses en antiguas botas de Amontillado.
El resultado es un vino robusto con notas de frutas de hueso, avellanas, sotolon y especias curry, heredadas de las barricas de Amontillado. Su perfil concentrado y seco lo hace ideal para acompañar pescados grasos como caballa y atún, así como carnes rojas estofadas, incluyendo rabo de toro y muslos de cordero.
Este vino natural se elabora sin adición de sulfitos.