La más destacada de su categoría, una manzanilla excepcional. Cada sorbo representa un testimonio vivo de la historia de estos vinos. Criada con esmero, procede de la exclusiva solera reservada de La Goya, cuyos orígenes se encuentran en una antigua bodega subterránea junto a Bajo de Guía. En este enclave, solo los mostos más selectos eran destinados a un envejecimiento prolongado y meticuloso, reservado exclusivamente para los propietarios. Se trata de un vino singular y limitado, embotellado únicamente en momentos excepcionales, cuando se dan las condiciones idóneas.
Vino de crianza biológica elaborado exclusivamente con uvas de la variedad Palomino y envejecido durante más de 10 años mediante el sistema de soleras y criaderas en botas de roble americano.
Manzanilla madura y persistente, fiel al estilo tradicional sanluqueño. Presenta un intenso color oro, limpio y brillante. En nariz destacan notas punzantes equilibradas, con matices de cereal tostado, cáscara de cítricos y toques balsámicos. En boca es seca, fresca y suave, con una textura cremosa y un final largo y sabroso. Sus connotaciones marinas se combinan con recuerdos a aceitunas, notas lácticas y frutos secos tostados.
-
94 puntos en la Guía Peñín
-
93 puntos Parker
-
Medalla de Oro en la International Wine Challenge
Para disfrutar al máximo de esta excepcional manzanilla, lo ideal es acompañarla con productos de gran calidad, como jamón ibérico, langostinos de Sanlúcar o crujientes tortillitas de camarones. No obstante, también puede degustarse sola, quizás con un puñado de almendras, para apreciar plenamente su complejidad y elegancia.